viernes, 16 de octubre de 2015

May be the winter


Le escribí esta canción a mi hermano cuando vivíamos las dos lejos y fuera de la ciudad. Siempre hablábamos de irnos al campo a vivir juntas, criar, hacer huerta, una vida sencilla. Yo me fui con una compa y otras amigas suyas a un proyecto en un pueblito al sur de Madrid y él se fue solo a la sierra de Albacete. Ninguno de los proyectos nos funcionó (esa es la razón por la que me vine a vivir a Madriz), pero nos dio tiempo a vivir al ritmo lento de ese invierno: los días cada vez más cortos, el frío que te hace encerrarte en casa debajo de cuatro mantas, pensar en ti y en que estarás haciendo lo mismo a 400km de aquí, pensar en el sol de mañana. Hubo momentos duros y los habrá, en esos momentos le escribí esta canción, Celia la tradujo y él le puso música:

martes, 29 de septiembre de 2015

Auto-biografía


Dice Valeria Flores que escribir una palabra es encarnarla en el cuerpo de una práctica. [...] Como un tejido/fluido más, la escritura que profunda e inaccesible mana de y circula por el cuerpo, se hace órgano o deshace la organización corporal del deseo prescripto, desterritorializando el deseo proscripto, reinventando una topografía corporal/ficcional inventada.*

Siendo que a saber lo que estaba pensando y a qué se refería Valeria cuando escribía esto (amigas posmos, traduzcan si entienden, por favor), lo leo como si fuera poesía y mi cuerpo rápidamente se hace eco y le da el sentido que necesita. Una fuga de un texto que habla de esto precisamente, interruqciones.

Me pregunto (II)


Me pregunto cuánto tiempo se puede estar
en este lugar donde pueden ser todos los lugares
si se mide en tiempo, o si estoy construyendo un territorio.

jueves, 24 de septiembre de 2015

21:40h, mi bus sale en una hora veinte minutos y acabo de imprimir los billetes. Me voy a Lisboa, al 1º Congreso de no monogamias e intimidades contemporáneas. Con muy poco glamour me estoy terminando el puré de calabaza delante del ordenador y en cinco minutos tendré que hacerme la mochila: un par de mudas, la comida, los cargadores, el mp3, una libreta y un boli. Ni un libro, ¡no voy a tener tiempo!

sábado, 29 de agosto de 2015

Gracias por existir a la gente que os identificáis como policompatibles - no me interesa estar con otras personas, pero todo bien con que mi pareja sí quiera, lo desee y lo haga.
Te mido el cuerpo en cuerdas

¿Cuántas vértebras te mide la cadera? ¿Cuántas con la fruición con la que te ato hoy?

jueves, 20 de agosto de 2015

"Y si me quieres conocer un poco más dejo la puerta abierta, aquí te puedes esconder, y ya que estás...cierra la puerta, que no nos vean. Vamos a darnos un festín, a mojarnos hasta que se inunde el corazón, y en una barquita pasearemos por allí, desnudas, seremos sol." *

miércoles, 5 de agosto de 2015

Balada para una niña citadina, Mirtha Luz Pérez a su hija asesinada

La poeta chiapaneca Mirtha Luz Pérez Robledo escribió este poema a su hija, Nadia Vera, activista asesinada este 1 de agosto de 2015 en México, junto a otras 3 mujeres y 1 hombre activistas. Abajo copio el texto que las compas de Nadia le han escrito tras su asesinato.

lunes, 8 de junio de 2015

"Para que no me olvides", Tatiana De la Tierra (Colombia - Miami)

Para que no me olvides
te miraré con los ojos bien abiertos

aquí no hay nada que esconder
aquí estamos desnudas
aquí estamos vestidas
aquí estamos

sábado, 21 de marzo de 2015

Duelo


Cuando tenía 16 años (de hecho unos días antes de cumplirlos) se mató una amiga mía en un accidente de moto. Este tipo de amigas mejores amigas adolescentes amigas para siempre. De ese tipo de amigas que ya sabíamos qué íbamos a estudiar al terminar el instituto, y que habíamos decidido que iríamos las dos a Valencia a estudiar psicología juntas, y bueno, amigas mellizas juntas forever.

viernes, 20 de marzo de 2015

II. Ya están todas en casa, marchamos.


[Tras leer Billete de vuelta
Carmen Juan, en Amar la herida (2014)]



No hay prisa ni hay ya urgencia.

I. Todo está tan nítido, si me gritaran ahora podría escucharlo.


[Resonando Los muertos no se asustan con la lluvia,
Carmen Juan, en Amar la herida (2014)]




Son las 7 en esta ciudad espesa y saturada y ya es Amar la herida.

- . Ahora tengo un nombre

Andaba por el bosque desnuda, con el pelo y el cuerpo revuelto, magullada, sucia de sorda y hueca desesperación. Andaba buscando un árbol, cualquier árbol, una casa. Me he ido metiendo en todos los pozos de agua estancada, he ido caminando por todos los barros de arenas movedizas, he ido buscando el bucle que tapara todos los poros de mi cuerpo hasta no dejarme respirar, que me llenara la garganta para no dejar resquicio de aire, que me llenara los oídos para amortiguar los sonidos hasta el silencio, que me inundara la caja torácica hasta que dejara de resonar. 

miércoles, 18 de marzo de 2015

Hasta aquí has llegado

No querer una relación íntima contigo no es no reconocer tu existencia. 

De hecho, el pretender poder compartir espacios políticos es una forma de reconocimiento, tanto de tu persona como del interés que me genera lo que tengas que aportar a esta nuestra comunidad (transfeminista, bucle, precaria, punk, etc.). Porque sí, aunque no lo elijamos formamos parte de la misma comunidad.

De hecho, tú existes aunque yo no te mire. Tú existes, eres, vives. Aunque yo no quiera una relación contigo. Yo no tengo el poder de dar cuerpo a tu existencia, nadie lo tiene.

Pero ya corté, ya está. Sólo ves las cosas en relación contigo. Autoreferencial hasta el hastío. Tú, tú, tú y lo que tú necesitas y lo que tú recibes y dónde estás tú y cómo recibes tú y tú, y más tú. Pero las relaciones vinculan a una persona con otra(s). Las otras también tenemos que estar presentes con nuestras cosas.

Me tomé mi espacio para mis cosas QUE NO TENÍAN NADA QUE VER CONTIGO y en un mes estaba en un pozo de culpa en el que sin saber cómo habíamos llegado ahí yo te preguntaba todo el rato qué necesitas y siempre me sentía mal y nunca estaba bien lo que dijera e hiciera lo que hiciera, y cada vez peor y más intenso. Me sentí manipulada. Hacía mucho que no me sentía atrapada así y me asusté. Puse límites inmediatos, no puedo ni quiero gestionar emocionalmente en una relación en la que soy colocada en ese lugar y en una intensidad que yo no he decidido. Entendí que el lugar desde donde pedías e interpretabas era complicado (así como el mío) y traté de poner espacio sin juzgar. Ha pasado más tiempo desde que te puse estos límites que el tiempo que habíamos compartido conociéndonos. No has soltado en todo este tiempo, a pesar de claramente no quedar contigo y no contestar a tus mensajes. A pesar de que en tu último sms me decías que te sentías un poco acosador. Pues sí, es desmedido. Más de 6 meses escribiéndome y sin contestarte pero sientes que sigue cabiendo tu volcado emocional. Esto es un indicador.

Esto no va de lo personal es político y de que te rechace por ser diferente. Es puro y duro romanticismo. No puedes exigir que otra persona quiera mantener una relación contigo. No puedes imponer una gestión en común, eso es violencia. 

Y claro, si no gestiono las cosas como (sorpresa) tú lo harías entonces es que soy una farsante. Porque hasta los planteamientos políticos y las estrategias para construir redes se reducen a lo que cada persona decide compartir contigo. Claro. Porque hay un único feminismo, una única manera de entender la salud mental desde lo comunitario con perspectiva feminista, y es la tuya, claro. Claro.

PUES QUÉDATELA. Pero en serio, déjame en paz.




[No se te ocurra comentar. Esta es mi casa y no eres bienvenidx.]





domingo, 15 de febrero de 2015

martes, 30 de diciembre de 2014

Parar y tomar aliento. Estar parada desde hace ya, y aun así darse cuenta de que estamos con la respiración contenida, y soltar. Y tomar aliento.

sábado, 25 de octubre de 2014

Dile Cuerdas

Dile que ahí te vas a quedar
díselo.

Dile
Átame
Por el puro placer de sentirte cuerdas
y que al girar la muñeca
el cáñamo trenzado se me clave en la piel.